El problema: no saber quién está dentro del gimnasio. La solución: entradas y salidas registradas al instante, incluso en modo kiosko.
Registro por QR, código o búsqueda manual en segundos.
Terminal de autoservicio para que el socio marque solo.
Personas dentro del gimnasio siempre visibles.
Solo entran socios con membresía vigente.
Cada visita queda registrada por socio y por día.
Accesos separados y consolidados por sede.